la prima vera

El tiempo se restableció y el orden lógico de las cosas volvió a ser el mismo, ya no hay pena ni gloria. No estoy en una eterna dicotomía extrema anímica. No, parece que los atisbos de sol primaveral apaciguaron la balanza dispar. 

Si eso es bueno, había dejado de lado uno de los placeres mundanos más grandes de la vida, escribir. Vomitar letra tras letra, ya sea de coherencias o incoherencias, solo vomitarlas. 

Heme acá, resurgiendo la pluma, regurgitando expresiones, sentimientos. Solo puedo decir. Bienvenida primavera.

El nuevo proyecto

En una de mis muchas instancias de búsqueda de horizonte laboral, me encontré con un personaje peculiar. Un ingeniero que soñaba con ser escritor. Su pluma en bruto, contrastaba mucho con sus ganas de escribir. Su estilo simplón e ingenuo en vez de molestar me embargaba de curiosidad. Me preguntaba como alguien de mediano éxito laboral quisiera escribir como un periodista medio, el cual se desgasta toda la vida para poder ganar la mitad que el.

No tiene que ver la satisfacción laboral pensé. Esto es netamente ego. Un ego gigante mezclado con unas ganas sórdidas de trascender.

Creo que el descifrar esa mente tan diferente a la mía, el corregir ortografía y redacción me harán volver de una vez por toda. Es mi nuevo proyecto.

...

Un frío y helado día de invierno te vi partir de mi lado. Con las manos congeladas te dije adiós, tratando de burlar los recuerdos, ahora mustios de mi cabeza. Tratando, de desenterrar la historia que nadie cuenta, como dice un son nacional. Allí iba mi esperanza contigo, esa de querer un mundo mejor, esa que me obligaba a ser mejor persona. Tal vez, ya mi tiempo comprometido se acabo. O solo tal víbora, tengo que cambiar de piel.

Adiós proyecto, hola realidad.

Y si el sol no entra abre la ventana..

Así me decía una sabia persona cuando la inercia me atacaba. En los días raros esos fríos y sin vida es algo que sirve mucho. Abrir la ventana a nuevas posibilidades, a nuevos tiempos. No hay que autocompadecerse no. Sólo no rendirse, aunque el cuello duela, y los huesos molesten.

No me canso de escuchar esta canción ni de ponerla acá una y otra vez.

Bueno Juana Fé.

Si el nombre nos dice de fé. Intangibles, trabajar con intangibles, la esperanza y el amor. En un mundo más prospero, más tolerante.

Si tolero estar cesante, pienso con paciencia que va a mejorar, que volveré a escribir algo interesante y no llorón.

Si se viene algo mucho mejor.



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publicitando.... el proyecto

¿Y tú creías que no iba a pasar?

La ingenuidad nos mata, nos acosa. Somos niños dentro de un cuerpo de adulto, queremos afrontar cosas, pero cuando estas se nos vienen encima sólo tendemos a reaccionar con un puchero.

Si… ese puchero regalón y mimado vestigio de nuestra infancia ochentera. Uno confía en los amigos, supuestos, amigos de cálida voz y largo pasar, pero no se cuenta que su naturaleza humana tiende a traicionar. Tiende a hablar más de la cuenta, a decir lo que no se debe, ya que no se sopesan las consecuencias de los actos.

No tendemos a pensar con la cabeza, hace algún tiempo que no pienso con ella. Creo que deberé evaluar sus posibilidades de vuelta a las canchas. El matahari de mi intelecto dejará la penumbra invernal y cobrará fuerzas. Bueno… Lo hecho… hecho está. Y la principal culpable es mi ingenuidad nativa, esa que creo no volverá a salir en mucho tiempo.

La ingenuidad nos mata, nos acosa. Somos niños dentro de un cuerpo de adulto, queremos afrontar cosas, pero cuando estas se nos vienen encima sólo tendemos a reaccionar con un puchero.

Si… ese puchero regalón y mimado vestigio de nuestra infancia ochentera. Uno confía en los amigos, supuestos, amigos de cálida voz y largo pasar, pero no se cuenta que su naturaleza humana tiende a traicionar. Tiende a hablar más de la cuenta, a decir lo que no se debe, ya que no se sopesan las consecuencias de los actos.

No tendemos a pensar con la cabeza, hace algún tiempo que no pienso con ella. Creo que deberé evaluar sus posibilidades de vuelta a las canchas. El matahari de mi intelecto dejará la penumbra invernal y cobrará fuerzas. Bueno… Lo hecho… hecho está. Y la principal culpable es mi ingenuidad nativa, esa que creo no volverá a salir en mucho tiempo.

Dunas Antofagasta

Estoy empezando a hechar de menos el norte... y muchas cosas...