!Vamos que se puede¡

Siempre me decía un viejo amigo. Tú eres especial, me decía mi profesora de yoga, tienes buena pluma aseveraban otros.

Nah!

Todos somos especiales, somos únicos.
No solo yo.

Hasta el más remotamente ser del espacio exterior. Hasta el niño que juega con tierra en la espesura del valle de San Pedro.
Vamos que se puede, me dice la voz interna de mi cada vez más lejana conciencia, esa que últimamente hago oídos sordos.

Es una lucha, pero no contra gigantes como dice la canción, si no con los fantasmas internos.
Mis pies están llenos de callos productos de los tropiezos, sin embargo, están más fuertes, pisando más determinados.

La tarde otoñal me eriza los pelos, pensando en cada propósito de este año. Sí. Hablo de proyecciones esas que se habían esfumado, retorcido, tal carta de amor incumplida quemada.
Estamos acá, Wonderland, se cambió de lugar.

La madriguera, está lista como planta de marihuana en abril.

Ken Lee

Soy periodista señores

Soy periodista, cesante. Con dos carreras en el cuerpo, y veo que no se hace nada para remediar eso. Yo no hago mucho, el sistema no hace mucho. Colegas haciendo cualquier cosa menos ejercer el pan de día a día.
Complicado.
Recuerdo lo mucho que amé mi escuela.
La gran escuela. La norte. Pero los profesores están en otra. Ellos no entienden que simplemente se tiene que cerrar, si digo con el dolor de mi alma cerrar la escuela de periodismo. No fomenten el vicio por favor… No hagan que los grandes medios hagan la vida mediocre de sus alumnos…
Claro que hay algunos trabajando bien, pero son los menos. Cada vez menos.
Háganos un favor y den un paso al lado.
Qué yo lo di, pero a la fuerza.

Redes de contacto

Vivimos en un mundo cada vez más esquematizado, impersonal y global. Muchas veces ni siquiera sabemos el nombre de nuestros vecinos, no recordamos al compañero de banco del colegio o mucho menos a la persona que nos robaba más de algún suspiro en la adolescencia.
Lo único que importa es el trabajo.
Ser el mejor.. si señor.
Ah… quiero ser la mejor, pero sin pisar a nadie en el camino, sin perder mis relaciones interpersonales, sin dejar de ser yo.
Qué la tecnología y el sistema este a mi servicio no, yo al servicio de ambas.
Creo que la sociedad ya se dio cuenta de ello. No soy la única, el otro día leí sobre las redes sociales a cambio de favores en la comuna de Peñalolén. La hora de un medico vale lo mismo que el tiempo de doña Juanita.
Facebook de cierta forma lo esta haciendo.
Poco a poco las cosas toman su curso normal, eso de ser, ser humanos, sociables… bueno eso espero…

Brujos

En la mañana me senté a volar y tratar de escribir un cuento, un triste cuento de una niña que quería volar.
Pero no podía.
No podía salir una sola letra de mi cuento ahogado, de mi cuento reprimido.
De cómo bajando lentamente a la bodega se encontró con aquel libro viejo, de cómo su curiosidad pudo más que nada y que todo.
Lo abrió y recordó sus minúsculos conocimientos de latín, ese que le encanta recitar cuando más niña, ese que nadie lo entendía.
Pero el maldito libro era una trampa.
Llamo y embocó al brujo.
Su curiosidad liberó una maldad ancestral, abrió una caja interminable de Pandora.
Tendría que resolver el asunto, ver pieza por pieza como devolver al maldito brujo al libro. Sin que el pasado, volviera, sin que el futuro cambiara.
La pared era helada, y el susto la tiro a un costado, trataba vagamente de encontrar al mago, de ver donde se escondía, donde recordaba su magia maligna. Miro a la puerta y está creció haciéndose infinitamente más grande, más larga.
Corrió a buscar ayuda, sin embargo, no la obtuvo, vio salir a brujo volando al abrir la puerta.
Me pregunto a ver a la niña tirada al lado mío, mientras las palabras salen del Word… ¿Por qué esto es un maldito circulo vicioso, quieres salir de hoyo pero simplemente es más grande que tú, que hay que hacer?
Sólo tal vez dejar salir a los brujos….

El nuevo video de Skin

Sueños

A propósito de un sueño que tuve hace algunos días.
El cual tenía entremezclado la realidad con la ficción de mi subconsciente.
Ese, maldito que te atormenta y te recuerda todos tus lados, los buenos los malos, todos.
Soñé con un trabajo mejor, con una vida mejor, con cosas que no pasaron pero que si pasaron realmente queriendo vagamente borrarlas de mi memoria.
¿Qué paso?
¿Qué pasara?
No lo sé.
La quiromancia ni las artes oscuras no son mi lado más explotado.
Miro hace 6 meses y pienso que no tomé las mejores decisiones, trabaje 2 meses en algo que no me trajo ninguna satisfacción. Pese a que supuestamente nunca "supe" hacer un guión, todavía recuerdo que es un rodado, un torque y la sala de motores.
Ya no importa, si escribo este texto lleno de cacofonías sin igual, repitiendo lo mismo 100 veces, que mi redacción sea incorregible, inentendible, imantenible… es mía no más.
De nadie más.
Tal vez, sea de este proyecto, sin proyecto de vida proyectado.
De este juego cacofónico inverso. Ya no será como cuando leí niña; Y, el perro Barrabas, ya no llegará por vía marítima. Y la niña Clara no creció, al contrario, fue una loca que se creía adivina, que vivió con un hombre machista, gorrero y opresor.
Qué va, la vida siempre esta mezclada con los sueños, si no, no sería vida…

La dicotomía diaria…


Llena de contradicciones, nos levantamos temprano a trabajar sin cuestionamientos, desaprovechamos nuestra juventud estudiando para después seguir desaprovechándola ganando una miseria. Cuando podemos disfrutar de nuestros beneficios económicos estamos demasiado viejos como para hacerlo.
¿Donde quedó el progreso?
¿De donde mierda sacaron que avanzamos?
Seguimos estancados señores…..
Llevo 10 años estudiando para que una persona con menos de la mitad de mis estudios domine mi vida… se la vie señores, ella no es justa, es no más…
welkomen al mundo real.