FUR, la belleza de lo extraño


Un retrato imaginario de Diane Arbus, es "la nueva producción del director" Steven Shainberg. (La secretaria) Cineasta que vuelve a tomar, en la cinta, de una forma atrayente los tópicos de las perversiones y lo prohibido.
Juega, con el límite.
Juega, con la rareza.
Poco tendrá la cinta de biografía sobre la fotógrafa, Arbus. Quién, revolucionó el ambiente artístico de la mitad del siglo 20, retratando lo bello de la fealdad. Mostrándonos la profundidad del alma, de algo que superficialmente puede ser desagradable. Cambiando radicalmente la visión fotográfica de los años 50.
La cinta, nos habla sobre el amor pero de una forma distinta. No superficialmente, nos muestra la realidad decadente de los años 50 y principalmente, cómo un hombre con Hiperticosis lanuginosa congénita (una condición muy rara en la que todo el cuerpo, excluyendo las palmas de los pies y de las manos, está cubierta por cabello lanugo largo y sedoso.) Puede seducir sólo con su encanto.
No es irreal.
Es sólo asumir, y mostrarse tal cual.
Ese es el juego de Shainberg, mostrar al ser humano, con todo su ser.

!!Pan… pan!! O el simposio celiaco

Ayer fue un día fuera de lo común.
Bueno. (Los últimos días, han sido siempre fuera de lo común)
Salí temprano a clases, cosa que no hice.(ups)
Por qué definitivamente estaba demasiado bonito el día, para encerrarse en una sala y después de vivir 6 meses en un refrigerador, era lo mínimo que podía hacer. Y me fui al parque con mis amigas.
Tomé sol, como iguana.
Después de eso…. Me acorde que era el día de la reunión sobre la enfermedad celiaca. Cosa que sufro, y la mayoría de ustedes saben.
Bueno voy al grano.
Me fui caminando hasta el Metro Salvador, y a las 7 y media llegue. Habló una doctora explicando a grandes rasgos de que se trataba la condición celiaca.
La cual, existe producto de una predisposición genética. (!Mamá¡) Que resulta por una respuesta inadecuada de los glóbulos blancos. O sea más simple, mi estomago se ataca a si mismo, se pone hueón cuando come pan. En el fondo, entendí la razón de la pelea felina chistosa, cuando como gluten. El mal genio, (el otro, no el mió propio) las sopas encefálicas y las ojeras hasta la boca.
Cuando la doctora, pacientemente comenzó a hablar de las enfermedades asociadas, comenzó a dolerme la cabeza. Quería salir arrancando de allí.
Escuchaba un bla - bla -. Si no se cuidan.
Ya no me da nada, el pan.
Mi dieta es más sana, que cualquier mortal. Y nunca voy a ser obesa.
Pero era mucho, me sature en un momento. Sin embargo, la cosa poco a poco comenzó a cambiar. En el interludio, en vez de interactuar con gente de mi edad, hable con señoras. Son más asequibles, parece que los jóvenes además de celiacos eran amargados. (Puf) Aprendí hartas cosas, comí galletas, hace años que no lo hacia.
Fui feliz.
Al final, quede con dos sentimientos, con un dejo de amargura, por que no me encontré con nadie de la Liga Antimarraqueta.
Pensé que iban a ir.
Y uno de conformidad, las cosas son, como son.
Tal vez las cosas son como me dice María Teresa. Los celiacos somos especiales, la doctora nos comparo con la abeja reina que tiene que preparar su jalea real.
Siempre, yo tan especial. Jajá jajá. (Cuax…)
PER SE.

La manifestación desmanifestada

Ayer el pueblo se manifestó, reclamó por todas las injusticias que siente. Sin embargo, ese hecho en particular no fue lo que me llamó la atención. Si no que en las grandes esferas, el mundo siguió su curso. La gente con auto no tuvo problemas para movilizarse, no tuvo que devolverse temprano a sus casas. Ayer estaba todo cerrado. O casi todo.
Volviendo a mi casa como las 9 de la noche después de juntarme con el distinguido señor Vader, no encontré como venirme.
Por suerte tengo los medios para venirme a casa en taxi.
Pero, que pasa con doña Juanita que vive en la periferia. No soy resentida social, no tengo por que serlo.
E inclusive me dan rabia algunas personas que se aprovechan de su pobreza y piensan que es obligación darles todo, mientras, no hacen nada.
Pero acá la gente, esta tratando de hacer algo. Aunque en la moneda entre cuatro paredes no los pesquen. La señora Bachelet, trata en la medida de lo posible de arreglar la situación. Pero es algo que se arrastra mucho antes, y no puede hacer mucho.
Pero tampoco debe quedarse en los laureles. Y la gente tampoco tiene que ser apática como sucedió en algún momento de la historia reciente.

La raqueta y el suelo

A todos los que se preguntan
¿Por qué, Evelyn nunca se ríe en las fotos?
Acá va la respuesta.
Me cuesta hablar mucho de ese episodio en particular.
Ya venia media fallada de los dientes, por la maldita costumbre de chuparme el dedo. (Trastorno ansioso desde la niñez… jajaja)
Con los dientes con 6 meses de recién cambiados, yo niña tranquila y calmada. Parece un karma de los malditos pecosos, recuerden a Fanola.
Jugando tenis afuera de mi casa, me resbale con gravilla y empecé a dar vuelta en círculos, poco a poco, hasta que la maldita raqueta vino a dar directamente a mi boca.
Eso no fue nada.
Después de un par de vueltas. Paf. A tierra, pero en acera. Mi diente frontal derecho salió volando por el aire, sin que yo me diera cuenta. Un vecino me llevo en brazos hasta mi casa, ya que yo no dejaba de sangrar y llorar. No lloraba de dolor, si no por que no podía seguir jugando.
Teniendo un tío dentista, (en casa del herrero cuchillo de palo) el diente quedó chueco por secula. "Tienes que dejar de chuparte el dedo, me dijo".
Pasaron 15 años para eso. Uf…
Después, ya era tarde. Las prioridades eran otras, no yo.
Bueno así son las cosas….
La última vez que reí concientemente en una foto tenía diez años.
Ahora no interesan que los dientes se vean feos, de hecho ya no los veo así.

¿La Dura Realidad?

Ando buscando práctica, trabajo, lo que sea para poder ver qué hacer con la vida. Para poder realizarme cómo profesional. Sin embargo, el camino tiene piedras.
Qué va.
Siempre las tiene.
No me rindo fácilmente.
Hoy aprendo de cada cosa, de cada gesto. No es que las cosas no me afecten, si lo hacen. Pero ya no las veo tan negras, mejor dicho, no las veo negras para nada.
El otro día pensaba, cuando niña quería ser antropóloga. Nunca lo fui. Y cuando se me dio la oportunidad no lo pesque, por que ya no era, lo que quería.
Me puse a pensar…. ¿Qué queremos?
Dónde están los parámetros.
No existen… definitivamente no existen. El mundo golpea fuerte, pero esta en nosotros aprender a pegarle de vuelta, yo estoy en esa.
Me gusta esta frase del teórico semiótico Roland Barthes….

“Saber que no se escribe para el otro, saber que esas cosas que voy a escribir no me harán jamás amar por quien amo, saber que la escritura no compensa nada, no sublima nada, que es precisamente ahí donde no estás; tal es el comienzo de la escritura.”

En el fondo las cosas se hacen por que tienen que hacer. No por que haya una razón, si no, por que van más allá de nosotros mismos.

La puerta

No se dio ni cuenta cuando al salir, la puerta se devolvió con tal fuerza, que rompió la nariz y los dientes.
El golpe, hizo que cayera al piso, con la mente aturdida. Tratando vanamente de incorporarse, se tocó con las yemas de los dedos la nariz, ya no sangraba, sólo dolía.
Sin embargo, sentía como el mundo no dejaba de girar.
Un hilo de sanguinolento recorrió la comisura de sus labios, al apretarlos sintió los dientes rotos.
No obstante no podía incorporarse, el aturdimiento había pasado al letargo.
El techo blanco, poco a poco comenzó a oscurecerse hasta llegar al negro. Sin pensarlo dos veces sucumbió al sueño, total mañana sería otro día.

La Reina de Los Condenados

Que debo decir sobre la película La Reina de los Condenados basada en las crónicas vampirescas de Annie Rice.
Es una mierda.
Pero la saga no.
Recuerdo hace muchos años cuando leí Entrevista con el Vampiro, nada que hacer quede prendida. Me leí todos los libros que pude, me hice adicta a ellos.
Mi mamá también.
El siguiente video tiene una estética muy expresionismo aleman de los años 20, muy a la onda del "Gabinete del doctor Caligari" o las películas de Fritz Lang.